Cómo llego a un diagnóstico
Antes de decidir cualquier tratamiento, hay algo que nunca paso por alto: entender bien que está pasando en tu cuerpo.
Ver una prueba o una resonancia está bien, pero lo importante es:
Unir lo que cuentas, lo que se ve en la exploración y lo que muestran las imágenes para tener una visión completa.
Esa forma de trabajar permite evitar errores, tratamientos innecesarios y decisiones precipitadas.